A
base de sacrificios y arduo trabajo, 18 estudiantes centroamericanos
sacan el mejor provecho a un programa el cual en conjunto con la universidad
de Georgetown están siendo partícipes.

Dichos estudiantes de países centro americanos como: Costa
Rica, Republica Dominicana, Guatemala, El Salvador, Panamá
y Nicaragua se preparan día con día con entrenamientos,
talleres, y clases que les ayudarán en un futuro a servir en
sus comunidades y así ayudar a educar y evitar la propagación
del virus del VIH.
Estudiantes
de Costa Rica, Republica Dominicana, Guatemala, El Salvador y Panamá
acompañados por su profesora la Doctora Ethel Martínez
antes de una sesión más de conocimiento que pondrán
en práctica en sus comunidades.
Foto por Uriel Márquez Hernández
Ivonne
Martínez, quien es asistente del programa, comentó que
"no es nada fácil el estar en este programa, ya que se
tienen que alejar de sus hogares por 6 meses y dejar atrás
trabajos y familias." De igual manera Martínez agregó
"a través de la Universidad de Georgetown y la USAID,
fuimos acreedores para un subsidio el cual hizo posible este programa,
en el cual los estudiantes no solo estudian acerca de la prevencion
del VIH; también toman clases de Ingles, liderazgo y desarrollo
personal y computación."
Estos estudiantes no solo estudian, de igual manera trabajan como
voluntarios en diferentes organizaciones en El Paso y en Ciudad Juárez,
ayudando a la comunidad a la misma vez que ponen en práctica
lo que aprenden en los salones.
Marisol Encarnacion, estudiante oriunda de Republica Dominicana, es
una de las beneficiadas del programa "es muy difícil estar
lejos de casa, sobre todo en un lugar con un clima como el de El Paso,
últimamente ha estado muy frío y para nosotros como
residentes de países con climas trópicales es algo muy
diferente y toda una experiencia nueva el estar a temperaturas tan
frías"
Martínez concluyó diciendo "nosotros en la oficina
de programas internacionales proveemos a los estudiantes con alojamiento
y nos encargamos de ellos a fondo. Cuentan con servicio medico y alimentación.
Y aunque el proceso para ser partícipes de esta clase de programas
toma un año y una larga serie de entrevistas y estudios, la
experiencia y la satisfacción de poder ayudar a su gente es
algo con lo que se van a ver muy beneficiados"
En un grupo que se puede describir como muy alegre, estos estudiantes
los cuales están en un rango de edad de entre los 25 y 45 años,
se preparan para poder continuar educando y sirviendo en sus comunidades,
nunca sin olvidar su estancia en El Paso Texas. Una ciudad en la que
por seis meses se llenaron de conocimiento y buenos amigos; tanto
profesores como estudiantes de EPCC.