Francisco
Espinoza recibió un reconocimiento el día 8 de Feb.
por parte de El Departamento de Policía de El Paso por su semejante
contribución a la comunidad. Espinoza es el ex-director del
grupo de guitarra de EPCC. El detective Rick Lopez fué el encargado
de entrevistarlo y de tomar nota de todo lo sucedido.

“Sentí la mayor recompensa que jamás había
sentido antes. Recibí una placa que me daba la oportunidad
de ser Policía comunitario. Además de varios diplomas
por parte de EPPD y uno más por parte de el Senador del Distrito
Eliot Shapleigh, pero el mayor reconocimiento fué el aplauso
y el agradecimiento de toda la gente que estaba reunida ahí
ese día,” Espinoza dijo.
En Agosto del 2006 sobre las calles Montana y Octavia, Espinoza presenció
el intento de secuestro de una niña de cuatro años del
cuál no se mencionó el nombre por motivos de seguridad,
que lo llenó de rabia y lo animó a actuar.
Francisco
Espinoza, mostrando la placa y el diploma
que le fueron otorgados por el Senador de Distrito y
EPPD por esta valiosa contribucion a la comunidad.
Foto por Martin Carranza
Espinoza
reaccionó a la situación sin detenerse a pensar si el
delincuente pudiera estar armado o acompañado por algún
cómplice.
“Yo solo sentía una rabia impresionante contra ese sujeto
por el hecho de querer sacar provecho de la situación de esa
familia. Primeramente forcejeamos y logré detenerlo y liberar
a la pequeña, después cuando lo capturé le pregunté
que cual era su motivación para atreverse a semejante barbaridad
y solo se quedó callado.”
El explicó que tan solo fueron 3 minutos de esta escena pero
para el se convirtieron en toda una eternidad. Después de todo
llegó la policía y lograron atrapar al secuestrador.
El Departamento de Policía de El Paso decidió que su
sentencia sería de 25 a 30 años por el delito de tentativa
de secuestro.
La mamá de la niña agradeció de todo corazón
al Sr. Espinoza, y el explicó que la entendía perfectamente
ya que pasaba por la misma situación al ser padre de dos niñas.
La mamá prefirió cambiar su lugar de residencia por
motivos de seguridad de la familia.
Espinoza agregó que se siente muy tranquilo a partir de ese
día y le agradece a Dios por haberle dado la oportunidad de
una contribución así. Lo más importante de este
hecho es que nos hace a todos los habitantes de esta ciudad tomar
conciencia de que no solo basta con preocuparnos por nosotros, sino
que hay que observar a nuestro alrededor y apoyar a quién lo
necesite.